Este ensayo es justamente eso: un intento de decir, a la manera del lenguaje, lo que le ocurre a Colombia. No se trata entonces de problemas ni soluciones; se trata de lo que le llega a ocurrir en el decir a Colombia cuando incumple la manera de pensar y de saber de Occidente. En este sentido, es tambien el esbozo de una pretension intelectual: abrir en la Universidad y en el Departamento de Lenguaje, Lenguas y Culturas, un espacio de reflexion sobre nuestra propia forma de ser y de existir en el lenguaje, para comenzar a educarnos en nuestra especificidad cultural.