En la literatura espanola de la segunda mitad del siglo XIX y, sobre todo, del ultimo tercio, se localiza un corpus importante de autobiografias breves ?convergen con el genero literario de la novela breve que tambien estaba en auge? escritas en verso y en los parametros que la poesia narrativa tradicional: presentan un marcado prosaismo, caracter oral, gran sencillez en el fondo y en la forma puesta de manifiesto en la brevedad, la llaneza y la espontaneidad de sus textos. A este grupo de autobiografias hay que anadir otro, no menos relevante, escrito en prosa. En estos egodocumentos todo esta contado desde la autorrefencialidad y en pasado ?que es lo que da la linealidad y hace posible la retrospeccion, rasgos inherentes de toda autobiografia?. En este sentido, responden plenamente al canon fijado a partir del “pacto autobiografico” instaurado por Lejeune. Uno de los rasgos propios de la autobiografia breve de tono festivo con respecto al canon autobiografico es la relacion contractual que se constituye al cierre de las mismas tras la inclusion de una especie de declaracion publica por parte del autor, mediante la cual se autorresponsabiliza de todo lo que ha contado por escrito. Segun vemos, el manejo del tono festivo por parte de los autobiografiados no conlleva una falta de seriedad a lo hora de contar sus propias vidas. Por otra parte, lo que hace especial a la autobiografia breve es la focalizacion del discurso hacia la memoria publica mediante la cual los autobiografiados buscan el reconocimiento social trasformando sus autobiografias en la carta de presentacion como hombres de las letras, como personajes publicos. En gran medida, estas autobiografias se pueden entender como un curriculum vitae en el que se incluyen la presentacion, los datos personales basicos, academicos y profesionales ?todo lo referente al mundo editorial, estrenos, colaboraciones, la historia de sus libros, su propia autobibliografia. En efecto, los escritores ?siguiendo los modelos de los grandes autores de la segunda mitad del XIX (Zorrilla, Alarcon, Pardo Bazan…)? incorporan a sus egodocumentos una semblanza intelectual que incluye la historia de sus libros. Este posicionamiento hacia la memoria publica pone en evidencia el rechazo frontal que demuestran de manera explicita muchos de nuestros autores con respecto al hecho de contarse a si mismos, lo que desencadena “un marcado discurso tangencial” ?es decir, una gran evasiva con respecto a explicar la propia intimidad? mediante el cual dan cuenta del personaje social, colectivo, publico, que estan dispuestos a dar a conocer a partir de periodicos y revistas, que les sirven de plataforma publicitaria como escritores. Fuera del sector de la critica literaria la recepcion de la voz “autobiografia parece resistirse a entrar a formar parte de la nomenclatura habitual de la llamada literatura del yo. En efecto, los escritores se muestran reticentes a escoger el termino autobiografia para designar sus propias obras de creacion literaria e, independientemente de si lo son o no, optan por llamarlas memorias, epigrafe con el que se sienten menos comprometidos y bajo el que se solapan numerosas autobiografias.
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Comparative Literary Analysis and Criticism
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FuenteAnuari de Filologia Llengües i Literatures Modernes